martes, 8 de junio de 2010

UT Sobrarbe. Al saco ( y II)

El despertador suena a las 4:00. No sé si me despertó la alarma o un trueno impresionante.
A las 5:15 salgo del hotel. Estaba cayendo una tormenta fuerte, que hizo que algunos corredores no se presentaran a la salida de la 2ª etapa, pensando que no era muy halagüeña la perspectiva de un día tormentoso acabando a más de 1700m de altura.
En el polideportivo está preparado el desayuno. Se oye fuerte llover sobre el tejado, e incluso se va la luz. El día parece que promete. Nos miramos los unos a los otros como diciendo <<¿pero qué hacemos aquí?>>
Sin embargo, sobre las 5:45 para de llover y la temperatura es agradable; no debe de bajar de 13 o 15ºC.
A las 6:15 la salida. Me planteo no pasar de 130 puls, al menos hasta Lafortunada (Km. 23), que es donde empieza lo duro. Pablo sale a mi ritmo, aunque él se encontraba mejor un poquillo más aprisa, pero la sensación que manda es que hay que reservar, que quedan muchas muchas horas por delante. Manteniendo ese ritmo nos juntamos un grupillo de 10-12 personas, con las que seguimos la margen izquierda del Cinca, río arriba, hasta llegar al avituallamiento de Lafortunada bajo una lluvia fuertecilla.
Allí hago balance: piernas cargadas, pero normal para llevar 23 Km; voy mojado del todo, mezcla de sudor y lluvia, pero la temperatura es buena, y no hace viento, así que en vez de ponerme algo seco y chubasquero, opto por darme un poco de vaselina en brazos y pecho, y para arriba.
La subida es dura, y cuesta un poco adaptarse al ritmo de andada fuerte y a tirar de bastones.
Sobre el Km 28 se llega a Tella, final de la primera subida; allí nos juntamos con Alberto, del club organizador, y un grupito de 3 vascos, que ya se iban. Optamos por comer y descansar piernas y cabeza un par de minutos. Quedan 7 Km de bajada hasta Salinas.
En la bajada, Saoia (habitual en las carreras de Aragón, de 7:45 y Montañeros de Aragón) y otro mozo, que iban algo detrás del primero, se equivocan en un cruce, lo que les retrasa 15 o 20 minutos y los deja detrás nuestro. En ese mismo cruce Pablo y yo hemos dudado, pero tirando de GPS cogemos la opción correcta.
Más o menos a media bajada, Pablo me indica a lo lejos un punto corriendo, y me dice que ése es el que va primero. Según me dice después, fue decirme eso y apretar; no digo que no, ya que ví que íbamos recortando distancia y el cuerpo no se quejaba.
 Fotografía de Monrasin (Corriendo por la Sierra)

Antes de Salinas llegamos a la altura del grupo de cabeza, en el que van 5 corredores. Antes de llegar abajo paso al grupo de los 3 vascos, que aflojaron un poco.
Tras Salinas, un nuevo repecho de más de 400 metros de subida y unos 4 Km. Ahí tiro con los dos primeros. Pablo se ha quedado algo atrás, luego me enteré que con algún problema de estómago, del que se pudo recuperar.
En el Km. 41 está el avituallamiento de Sin. Llego primero, con el 2º pegado. Paro a quitarme las piedras de las zapatillas, llenar el Camel y comer, y salgo 6º de nuevo. Miro hacia arriba pero no veo venir a Pablo. En el avituallamiento estaba el novio de Saioa algo preocupado, que veía que no llegaba; le habían dicho que estaba perdida, y no podía contactar con ella por  móvil.
De ahí un tramo picando hacia arriba por carretera hasta Serveto, en el que adelanto a los vascos y a Alberto; después subidas hasta algo antes de Gistaín (Km. 48). En ese tramo pillo al segundo, y luego Alberto nos echa el guante con mucha facilidad, dando un hachazo antes de Gistaín, donde le esperaba su hija.
De aquí al final ya fue sufrir, junto con "el triatleta" (fue el que ha quedado finalmente con menor tiempo en la suma de las dos etapas), con Alberto delante, al que veíamos de vez en cuando, mirándonos los dos, algo picados, y a la vez mirando atrás, no fueran a echarnos el guante el grupo de los 3 vascos, con los que luego nos enteramos que iba Saioa (vaya carrerón que hizo después de perderse y todo).
A falta de 1 Km, y ya sin Alberto a la vista (nos sacó 4 minutos en meta), nos meten un repecho impresionante. Al empezarlo me entraron hasta mareos y me quedé clavado. Así que tuve que parar, me eché un gel de los rápidos y para arriba. Detrás no se veía nadie, y al segundo ya no lo pillaba, así que a llegar.
La llegada impresionante. No me creía que ya no hubiera que seguir dándole después de 8h14'.

Pablo llegó justo después del grupo de los 3 vascos + Saioa. Un carrerón, y con mucha regularidad los dos días.

Finalmente, allí, ya en el refugio de Biadós, pude apreciar en todo su esplendor el paisaje que nos rodeaba. ¡¡Impresionante!!

La carrera, en su segundo día, sobre todo a partir del Km.30, transcurre por paisajes impresionantes. Además, el día, nublado, con lluvias intermitentes pero suaves, ayudó a que las condiciones fueran las ideales para correr y disfrutar.

No conozco más pruebas de este tipo, pero la organización me pareció excelente, con un trato muy cercano y todo con un exquisito trato a los corredores.

Como empezaba diciendo, el sabor de boca que me ha quedado es muy bueno, a pesar de haber tenido un sábado muy malo. Sin duda repetiría, tanto si optan por mantener el formato actual de dos etapas, como si pasan a una única etapa, más larga, pero con más montaña.

Ahora, a por otra.

UT Sobrarbe. Al saco (I)

Muy buen sabor de boca después de un fin de semana intenso.

Empezaba la cosa el viernes por la tarde, subiendo a Aínsa. A la llegada, sobre las 20:00, el coche marcaba 29ºC. Eso no presagiaba nada bueno para meterse kilometradas.

Cena en el mismo hotel y pronto a dormir.

El sábado a las 7:30 ya de manga corta. Ni una nube. A las 8:00 salimos tres autobuses hacia Abizanda. En el cuerpo nervios y un poco de miedo por el calor que se espera.

Salgo junto con Pablo (amarok), a un ritmo que luego he pensado que igual fue demasiado rápido para mí. En el Km 25 más o menos empiezo a tener problemas con la respiración y el estómago, y ahí se acabó el correr y empezó el calvario. Más de 15 Km andando: aunque de piernas iba bien, no podía coger la respiración cuando echaba a correr, con sensación de ahogo a nivel de diafragma. Pablo sigue su ritmo, que al final le haría llegar en 5 horas y 8ª posición. Yo sufro de lo lindo para llegar una hora después.
Aunque no sirve de consuelo, el calor hizo estragos en muchos participantes; bastantes abandonos, gente tirada en los caminos intentando recuperarse o esperando a que los pasaran a recoger, gente con deshidrataciones severas, ...

Durante la tarde intentando recuperarme, con la sensación de que tanto entreno no había servido de nada.

A la hora de la cena ya algo mejor. Pasamos un par de horas con la cena en el polideportivo. A las 22:00 con más de 30ºC para el hotel, a ver qué depara mañana el día.

lunes, 31 de mayo de 2010

Ya está aquí...

Ya menos de una semana.
El viernes después de comer, tocará hacerse la bolsa, y para Aínsa, a afrontar el primer reto por encima de los 42 Km.
Ya lo había nombrado en alguna entrada, seguro. Es la Ultra del Sobrarbe (http://www.monteperdido.com/ultratrail-sobrarbe/)102 Km, 4100 m de desnivel positivo, en dos etapas.

El domingo fui para Sabiñánigo, a probar las piernas en una carrera por última vez antes de la Ultra. No me atreví a la Puyada a Oturia larga (38 Km) por temor a no recuperar bien en la semana que me queda, y opté por la media (21 Km y 1000 m de desnivel positivo). El resultado bueno, aunque la corrí muy deprisa, y entre eso, y una buena caída ando algo dolorido, aunque parece que nada serio que no vaya a desaparecer de aquí a 3-4 días. Al final fueron 2:25, y la posición 23, creo que más o menos en mi sitio habitual.


Fotografías de Monrasin

Esta semana la haré muy suave, saliendo a correr 2 o 3 días como máximo, esperando que el fin de semana el cuerpo esté deseando hacer kilómetros.

Seguiremos contando...

martes, 18 de mayo de 2010

Calcenada de Primavera (Aviso: Crónica ROLLO)

Aún no eran las 5 de la mañana cuando sonó el despertador. Todo estaba ya listo. A desayunar, café al termo para antes de empezar, ducha y al punto de encuentro con más sueño que otra cosa.
Vamos dalvarez y yo, y con la cháchara se nos hace corto el viaje. Justo cuando el coche llega a Calcena, empieza a pitar la alarma de temperatura baja (4ºC). Vaya fresquito para estar a mitad de mayo.
Nos cambiamos antes de nada. La hierba está fría y húmeda. No paran de llegar coches.
Una vez cambiados nos tomamos el cafecico caliente del termo, parada técnica en unos WC portátiles que han puesto, y a la plaza del pueblo a buscar el dorsal.
Bastante ambiente ya, aunque no es nada en comparación con lo que luego se pondrá, puesto que hay más de 700 inscritos.

Nos duele no aprovechar el chocolate caliente, los bizcochos y el moscatel, que apetecen y más con el frío que se nos va metiendo en el cuerpo.
Leemos que los corredores salen al final del todo. Así que después de recoger el dorsal buscamos un sitio abrigo al sol, desde donde además se domina la plaza. La gente ya lleva saliendo desde las 8:00.

Cuando ya casi no se ve jaleo decidimos salir. Deben de ser las 8:45 o así.

Empezamos tranquilos, sin forzar en ningún momento, aunque los repechos nos hacen subir el corazón más de lo deseado. En el primer avituallamiento no paramos, ya que se hace pesado estar pasando gente todo el rato: hay que hacerlo con cuidado, esperando si no te dan paso y agradeciendo cuando te lo dan (hay que recordar que esto es una andada, y no una carrera, y a los corredores nos ven la mayoría como unos frikis que molestan).
Continuamente adelantando grupos de andarines coronamos el primer repecho, luego una bajada suave por sendero, donde nos alcanzan dos corredores. Éstos nos pasan en un tramo llano que recorre un barranco bastante amplio. Al final de éste empieza la subida dura, antes de la cual nos quitamos algo de ropa. Los otros van con el turbo echado y desaparecen rápido; iban en manga corta, así que luego pasarían algo de fresco; no me extraña que pararan poco. Después de llegar nos enteramos que hicieron el recorrido en unas 3 horas.
A medida que ascendemos, andando, pero a un ritmo muy ligero que nos lleva las pulsaciones a 150-160, la cosa va refrescando y el viento empieza a entrar fuerte y frío.
Llegamos al segundo avituallamiento, muy expuesto al viento, donde la gente se arremolina al abrigo del edificio y de los 4 coches de la organización que hay. Viene un olor a panceta tentador, aunque nos conformamos con alguna de las marranadas que llevamos y con un trago de Aquarius. Nos abrigamos para afrontar el final de la subida, que va por un cortafuegos muy expuesto al viento que se las trae, y que nos llevará hasta los 1500 metros. A partir de aquí, cada vez son menos los andarines que vamos pasando.

Una vez que se corona, el primer tramo de bajada discurre por la otra parte del cortafuegos. Voy reteniendo, y apoyando bastones, intentando no castigar mucho los cuádriceps. Poco después empieza una pista muy agradable de correr, picando hacia abajo, y al abrigo del viento, que nos hace disfrutar bastante.
En el siguiente avituallamiento paramos y nos ofrecen caldo caliente, jamón, queso,... Nos conformamos con una barrita, y unos minutos de conversación con un señor que se ve orgulloso de que tante gente esté disfrutando del entorno de su pueblo, y de poder colaborar con esa prueba.
Ya al arrancar se nota la protesta de las piernas, pero aún queda un buen trozo por delante.
Seguimos bajando, algún repecho, aún adelantamos a algunos andarines, aunque son ya los que han salido en plan fiera. La pista sigue hasta el kilómetro 20, donde hay otro avituallamiento y el terreno cambia bastante. Se cruza un río y el recorrido nos lleva por senderos poco transitados, bastante verdes, a buscar la carretera. Parada de cortesía en el último avituallamiento, con grifo de cerveza incluido, y cruzando la carretera y el río Isuela, con el pueblo a la vista, afrontamos los últimos 4 Km. Éstos van por un sendero sube y baja que hacemos corriendo suave, ya pensando en el final.

Llegamos al pueblo con 3 horas 22’
Luego el GPS me dijo que estuvimos parados entre pitos y flautas 39 minutos.
Echamos un trago de Aquarius, pasamos a recoger la bolsa, y al coche a cambiarnos y estirar.
Desde el prado usado como aparcamiento vemos la gente llegar con cuentagotas (los últimos llegarían sobre las 4 de la tarde), algunos tocadillos, ya que los 26 Km y más de 1000 metros de desnivel positivo hacen mella en los cuerpos menos preparados.
Vamos para el pueblo de nuevo, a hacer tiempo hasta la comida, echamos un aperitivo, y después a comer, en una carpa medio vacía, ya que faltaba aún mucho personal por llegar.
Después rematamos el café del termo sentadicos en el prado, al abrigo del viento, y aunque lo que apetece de verdad es tumbarse a echar una siesta, tiramos para casa, que habrá que fichar.

Resumen: buen día, buen entreno y mejor compañía.
Todas las fotos en Calcenada de Primavera. Fotos Chema

sábado, 15 de mayo de 2010

P'alante

Sigue la cosa bien.

La semana va a acabar con 5 días de correr, con unos 112 Km, uno de 40 Km de bici, y otro de descanso total.
Buenas sensaciones, aunque con mucho cuidado, mimando las zonas más débiles.
Me falta desnivel y alguna larga distancia a la semana, pero claro, a todo no se puede llegar, teniendo que sacar tiempo para entrenar de debajo de las piedras, y mantener una mínima vida familiar/social, a la que no estoy dispuesto a renunciar.

Estoy completando las pruebas de material de cara a la ultra. Este domingo, en la Calcenada, probaré el correr con bastones, y falta que me lleguen los soportes de bidones para la mochila, para decidir si correr con el Camelback o con los bidones en el pecho.

martes, 11 de mayo de 2010

Media Maratón de Zaragoza

La semana pasada acabó algo escasa de kilómetros, por unas molestias que me invitaron a levantar el pie en la segunda mitad.

Me hubiera apetecido acercarme a la Iglesuela, pero buf lo lejos que está. Preferí ir a lo fácil y pasearme por las calles de Zaragoza, junto con otras 1700 personas.

En la media de Zaragoza nada especial que reseñar salvo la humedad. Estrenaba camiseta de Os Andarines, y a fe que la sudé, pero del todo: desde los primeros kilómetros íbamos todos empapados.
La idea era ir sin forzar mucho, con la liebre de 1:30, pero... mira quién va delante, a ver, pues ya llegamos a ese grupico, pues ahora que estoy aquí y voy bien (bien jodido) no voy a aflojar, pues ahora ya que estamos en el 16 vamos a dar el restico. Total que la cosa salió a muy poco más de 4' el Km. En meta piqué 1:26:37. Contento, ya que no lo esperaba e iba sin mirar el reloj salvo para controlar el pulso. No se acerca al 1:25 que tengo de mmp, pero para estar entrenando tan lento, no lo considero mal.

Lo próximo es la Calcenada de primavera, el domingo 16. Me la tomaré como entreno suave de montaña; lo quiero usar para probar equipamiento, incluido bastones. Después pensaré si apuntarme a la media de Oturia (sólo la media, que una semana antes de la ultra no será muy bueno meterse a la de verdad.

En otro orden de cosas, hoy he ido al podólogo. Me va a hacer unas plantillas para diario (no para correr), pensando en que se relaje algo la fascia plantar, que por lo visto mi pie cavo la mantiene bastante en tensión. Esperemos que sea para bien. Todo intentando no caer en las lesiones que van avisando.

Hala, seguiremos contando.

Por cierto, algunas foticos de la media de Zaragoza en: Fotos Media Zgz - Chema

miércoles, 5 de mayo de 2010

De vuelta

Tras más de un mes con el blog eliminado, sin contar nada, y lo que es peor, sin muchas ganas de ponerme a escribir, he decidido volver.
No es que tampoco tenga mucho que aportar, pero voy a darme una oportunidad.
La cosa es que algunas entradas me salían muy negativas, hablando siempre de molestias, de dolores y dudas, cuando eso son cosas que todos tenemos.

Desde finales de marzo han caído bastantes kilómetros, y me he pinchado dorsales en la media de Calatayud, la Osan Cross Mountain, la Jorgeada (bueno, aquí no dorsal, pero fue una prueba importante, no competitiva de cara a saber qué puede ser una ultra) y la carrera de Camañas (creo que eso eso todo).

Los dolores siguen, aunque los problemas de pie y rodilla van yendo a menos, a base de meter algo de bici, y de trabajar ritmos bajos.

El próximo dorsal que me pondré será en la media de Zaragoza, y el objetivo a corto plazo sigue siendo el mismo: la Ultra del Sobrarbe.

Seguiremos contando.