sábado, 6 de noviembre de 2010

Casi casi

Dentro de 24 horas estaré luchando contra los 42 K de nuevo. Con lo que salga, se acaba la temporada.
Hasta aquí, hace dos semanas cayó la carrera de Torla (Os Foratos de Lomenás), con buenas sensaciones, y la pasada la prueba en la media de Andorra.
Ya sé que a una semana vista de la maratón, no es apropiado probar nada en una media, pero era la única oportunidad que veía de probar si era capaz de mantener mis anteriores ritmos de media, después de no competir en asfalto desde la media de Zaragoza, a principios de mayo.
El resultado fue satisfactorio: con un recorrido bastante ondulado y un día ventoso, fui relativamente cómodo con la liebre de 1h30', con lo que acabé con confianza de cara a poder afrontar en el maratón ritmos para acabar sobre 3h15'.
El lunes ya se cuelgan las zapatillas hasta principios de diciembre, que me hace falta.

Para la temporada que viene, de momento, empezaré en serio con el maratón de Sevilla (13 de febrero), y la vista está echada sobre los 101 de Ronda (primeros de mayo). Parece que amarok y almasy están animados para los 101, a ver qué sale, que aún falta mucho...
Entre ambas pruebas tengo cositas en la cabeza, pero de momento me las guardo, para que nadie me tache de inconsciente.

De momento, lo que me espera, son unos días en Argentina, a buscar la primavera austral...

miércoles, 20 de octubre de 2010

Culo veo culo quiero

Es que no tenemos remedio!

Ayer me llegó un e-mail de "La Legión", anunciando las posibles fechas de los 101 de Ronda, que en 2011 vuelven a celebrarse, y algo se me animó por dentro. Ya se verá.

En cuanto al cierre de temporada, el cuerpo va aguantando a duras penas, lo que pasa es que la rodilla no me deja aumentar ritmos (enseguida se queja) y el isquio de la otra pierna, casi glúteo, pues también protesta.
Aun así voy encadenando rodajes, con algún kilómetro algo más vivo, pero poco, intentando llegar como sea al maratón (7 de noviembre). Este fin de semana a Torla (despedida de la temporada de carreras por montaña en Aragón), y el que viene a probar (no mucho a una semana vista del Maratón) a la media de Andorra.

martes, 12 de octubre de 2010

Remate de la temporada

Es que ya va valiendo...
Desde principios de agosto pasado no he parado: he ido encadenando objetivos con multitud de carreras:
los principales hitos han sido maratón de Zaragoza, de Barcelona, Ultra Trail del Sobrarbe y la de Guara.
El cuerpo y la cabeza van pidiendo vacaciones a gritos, y ya sólo les queda un mes para llegar.

Espero acabar de recuperar de la Ultra de Guara, y afinar un poco para rematar con tres carreras: una de montaña en Torla (24/oct), la media de Andorra (31/oct) y para rematar la maratón de Zaragoza (7/nov).
No sé lo que dará ya el cuerpo de sí y si podré disfrutar de la maratón, pero ahí está la intención.

Después ya al menos 3 semanitas de vacaciones total: de correr y de trabajo.

Crónica de la UTGS (rollo)

La crónica

Generalmente me da mucha pereza escribir crónicas de los eventos, pero éste me resulta suficientemente significativo como para realizar el esfuerzo.

El jueves por la tarde ya acabo de preparar la mochila. No pesa mucho, pero claro, falta de echar la comida (la prueba es en autosuficiencia, salvo de agua) y añadir el peso del agua (pongo una bolsa de camel de 1,5 l y aparte llevo un bidón para preparar sales o Isostar).

El viernes después del trabajo, a comer, un poco de siesta y coche para Alquézar. Llego sobre las 19, me acerco a preguntar por el albergue, y antes de tomar posesión del catre me acerco a recoger el dorsal. Ya empiezan los nervios de nuevo: gente con pinta de corredores por la calle, saludos, dorsal y al albergue.

El resto de la tarde se pasa tranquila: hojeo una revista, luego bajo a la plaza a echar unas olivas y empieza a llegar gente conocida. Charro un rato con un mozo que está en la misma habitación (Javier, también de Zaragoza), y al poco llega el grupo 7:45. Ahí estamos hablando de todo un poco. Todos somos novatos en la distancia, y ver que vamos igual de nerviosos casi reconforta un poco.

Con extrema puntualidad subimos a la cena “oficial”. Nos despedimos, y hala, a ver qué tal se duerme.

No descanso mucho, más que por los nervios por el hecho de ser una cama nueva, aparte de habitación compartida, con ruidos personales diversos y demás.

Arriba a las 7, ducha, desayuno de lo que he traído, el ritual de la preparación, un rato de relax y para abajo (el albergue estaba en la parte alta, al lado de las piscinas).

La mañana está muy bien de temperatura. Me da un poco de miedo por el calor que puede pegar si no se nubla.

Sobre las 9:10 se da la salida. Salgo tranquilo. Por el pueblo ya me pilla Pablo (amarok, de los Sarrios), y al poco llega Saioa con su novio. Por ahí cerca están también sauco y Santiago, del 7:45.

Ya poco después de Villacantal hacemos un grupillo con Saioa, su novio (se queda algo después de Asque) y Pablo. Después de Asque alcanzamos a Santiago y sauco, y con ellos llegamos hasta Alquézar.
Ahí Santiago se queda un poco atrás repostando.
Hasta poco antes del CP de La Viña (Km 25) voy con Pablo y Saioa. A un ritmo muy bueno. Algo antes de llegar empiezo a notar sensaciones no muy buenas a nivel de estómago, y decido descolgarme. Parece que va a empezar mi carrera, antes de lo que esperaba.
En el siguiente CP (Km 32), la cosa ya va regular. El estómago se está cerrando y noto presión en el diafragma. Aflojo más. Descanso un poco. Hay que intentar que la cosa se arregle…
Pero no.
Sobre el 40, antes de Rodellar, pienso en retirarme. Me quedan más de 50 Km y sé que la probabilidad de poder correr es bastante pequeña (cuando las pulsaciones van por encima de 120 o así, la opresión a nivel de diafragma es muy grande, y hay que parar).

La bajada a Rodellar me hace recuperar un poco, pero sé que es una cosa muy temporal.
En el CP hay mucha gente retirada, esperando que los bajen a Alquézar. Allí dos mozos están como yo: valorando la retirada. Les comento que seguimos un poco, que total, hay que pasar al plan B, de llegar, y que si no, el mal humor por habernos retirado nos va a durar un mes. No sé si era que realmente lo pensaba o lo decía en voz alta por autoconvencerme. Total, que tiramos los 3 adelante.

La siguiente subida, después del barranco de Mascún me mata. No puedo hacerla ni andando, y para colmo, empiezan calambres.
Paro, tomo sales, respiro, sigo. En el 48 decidido a abandonar. En el 50 pensaba que no podía llegar ni al control de Letosa.
Al llegar al control (Km 51) estaba decidido a retirarme. Dije que me tumbaba un poco, y luego tomaría la decisión. Comí una barrita y bebí, todo tumbado, y allí estuve puede que media hora o más. En ese rato, creo que mi cabeza se hizo al plan B de verdad. Me levanté y continué camino. Ayudó también la llegada de uno de los mozos a que animé a seguir (el otro se había recuperado mejor y me había adelantado en el anterior tramo). Me dijo que después de embarcarlo a acabar, que ni se me ocurriera dejarlo ahí.

La cabeza empezó a pensar sólo en el siguiente control. Andando, paso tras paso, luchando con mi problema para respirar y la congestión del estómago.

Ya anocheciendo llego a Las Bellostas (Km 58). A partir de ahí repito el mismo ritual en todos los controles: lleno el bidón, me tumbo, como algo, y cuando la congestión se reduce un poco, a seguir.

En el tramo nocturno me junto con un mozo de Rodellar, que va también tocado, parece que de piernas y pies. Juntos haremos ya todo hasta el final. Andando hasta Mesón de Sevil (Km 78). En el Mesón ambos nos recuperamos. Lo mío no sé si sería la bajada de temperaturas, el apoyo de Teo, que estaba animando en medio del monte a unos 3 Km del Mesón, o qué, pero a partir de ahí aún pudimos trotar al menos en las bajadas. Mi recuperación parece que fue mayor, pero después de que este mozo me esperó en varias ocasiones cuando yo peor estaba, decidí que la cosa no iba de 15 o 20 minutos, y llegamos juntos a meta.

La mayor alegría no estuvo en la llegada a meta, sino en el momento que 40 Km atrás tomé la decisión de intentar llegar. Al final 18 horas y algún minutillo más. 3 horas por encima de lo que me hubiera gustado, pero las cosas son así.

Tampoco fue pequeña la satisfaccióno del momento de llegada, con la bienvenida de los organizadores, la entrega de la camiseta de finisher, pero sobre todo con el buen sabor de boca por haber vencido las contrariedades.

Después ya, con la sensación del deber cumplido, a dejar la mochila en el coche, que estaba camino del albergue, ducha y a la cama. Debían de ser las 4 cuando me tumbé y poco conseguí dormir.

A las 9 ya estaba en marcha. Desayuné y me bajé a la plaza. Allí estaban Roberto Anés y Tornillo, que se ventilaron unos huevos fritos impresionantes. A ambos les salió una buena carrera.

Luego ya empezó a aparecer gente, y allí estuve de palique con unos y otros hasta la hora de la entrega de trofeos y la comida.

Guiso de cordero con patatas, delicioso, coche y para casa. Casi no llego de sueño. Ahora… a por otra.


El análisis

La sensación que debe primar tras la carrera es la satisfacción de haber llegado, después de ir con problemas desde antes de la mitad. Por esa superación a nivel de coco estoy bastante contento.

Sin embargo, luego pienso que el resultado no concuerda con la cantidad de entrenamiento realizado, y que el problema digestivo me impidió dar todo para lo que estaba físicamente preparado.

Llegué al final muy bien de piernas y pies (tras probar varios modelos de zapas de trail, las Trabucco son las que mejor se adaptan a mis pies, que tanto han sufrido con otros modelos), y tampoco tenía sensación de mucho cansancio. Fue únicamente el estómago, con ese problema que tengo que seguir analizando e intentar vencer.

Analizando en frío podría ser un problema de acumulación de gases, provocados bien por una digestión regular de la comida tomada en carrera (causada por calor y/o ritmo alto), bien por una ingestión excesiva de aire por la boca durante el ejercicio.
No se trata de corte de digestión, puesto que si me tumbo y descanso, el cuerpo admite líquido y sólido, y no hay vómitos, diarreas ni arcadas.

Para posteriores pruebas de este tipo tengo que centrarme en que no aparezca el problema. De momento pensaré en evitar la acumulación de gases, con algún tipo de infusión o pastillas tipo AeroRed.

martes, 28 de septiembre de 2010

Tic, tac, ...

Quedan menos de 4 días para el segundo objetivo de la temporada: terminar con decencia la Ultra Trail Guara-Somontano.

http://ultratrailguarasomontano.blogspot.com/

Desde la última entrada algunas carreras: Km vertical de Panticosa, Paso del Onso en Broto y Valle de Pineta.
No han ido mal, en la línea de siempre; lo más importante es que las he disfrutado y acabado sin lesiones ni golpes.
Las semanas de entreno han sido duras, estando todas por encima de los 100 Km. Hechos a ritmos bajos, que el cuerpo y la cabeza están ya pidiendo las vacaciones.
Ahora en semana de descanso, en la que voy a hacer un par de trotes, a intentar mantener los nervios, y llegar el sábado a la línea de salida con ganas.

Pongo una foto, de la carrera de Broto, que más o menos muestra mi estado de ánimo: todo va bien.

lunes, 23 de agosto de 2010

En la brecha

Tenía esto totalmente abandondado, pero sigo en la brecha.

En estos días me he apuntado, por fin, a un gimnasio. Mi idea es, de momento, empezar a probar en clases dirigidas de tonificación muscular, tipo GAP, bodytono, abdominales, ... aparte de alguna actividad aeróbica complementaria tipo spinning.

Respecto a correr, desde la Boca del Infierno y el esguince (11 de julio) no me pinchaba un dorsal. El regreso ha sido en Mosqueruela, creo que la zona de Aragón más lejana de Zaragoza. Una carrera de 32 Km y de poco desnivel (1250 m positivos), que para la preparación consideré que iba mejor que la otra opción existente en el fin de semana (la Subida a la Fuente del Paco, en Villanúa).

Las sensaciones de carrera buenas. Salí tranquilo, y poco a poco fui cogiendo mi ritmo. La pega fue que en el Km 16, cuando mejor iba, pensando en empezar a apretar un poco, un resbalón me llevó al suelo, yendo a dar con una losa en el cuádriceps. Buen golpe, sin apenas herida.
A partir de ahí, costó algún minuto empezar a andar, y luego fui pudiendo trotar. Cuesta arriba iba bien, pero en llano, y sobre todo cuando el terreno picaba hacia abajo veía las estrellas.
Llegué a meta en posición 26, 6º veterano. Sin la caída puede que 2 o 3 puestos hubiera ganado, pero no creo que más.

De III Carrera "Sus Scrofa". Mosqueruela

Vitoriano se hizo con la victoria en la categoría Masters, con gran autoridad, quedando 7º de la carrera.

De III Carrera "Sus Scrofa". Mosqueruela

Ahora, 48 horas después, camino cojeando, y de momento nada de correr. Espero que como mañana pueda hacer algo de bici, suave y sin impacto, y a ver si el jueves empiezo a trotar.
El fin de semana tengo confianza en estar operativo, y aún no tengo decidido si hacer entreno de montaña largo largo, o subir a Broto o Panticosa a alguna de las carreras que se celebran por allí.

lunes, 2 de agosto de 2010

Al tajo de nuevo

Han sido dos semanas completas de no ponerme las zapas. El mono lo he quitado con la bici de montaña.
Tras los 15 días, tocaba la semanita de vacaciones, y he aprovechado para empezar poco a poco a ir probando el tobillo.
El resultado ha sido bueno. He salido 4 de los 5 días, antes de desayunar, con temperaturas sobre los 20ºC, entre prados con vacas y acantilados, aunque siempre por asfalto o caminos en buen estado. El tobillo no ha molestado, aunque al final del día se notaba un poco cargado. Poco a poco los dolores van a menos, y parece que va mejorando la movilidad.
De vuelta a casa, ya planteando que hay que volver a las distancias poco a poco (van restando los días para la UT de Guara).
Ayer tuve un intento de salida larga (25 Km por el canal), y el sol me machacó de verdad: bien de piernas, pero las pulsaciones por las nubes. Tenía que ir frenando para no irme de las 150 ppm, y todo para una media de 5:14; también es verdad que salí con 25ºC, pasadas las 10 de la mañana, y eso no juega muy a mi favor.
A ver cómo me voy encontrando durante la semana, ya de vuelta al trabajo. El objetivo sumar kilómetros sin bajar mucho los ritmos.
Ah, e intentando no lesionarme.

Pongo unas fotillos que hice con el móvil en las salidas matutinas. A mí, que soy de secano, ir tranquilamente trotando por estos paisajes casi me hace saltar las lágrimas.